La falta de cultura del ahorro ha causado que los trabajadores de todas las edades no le presten atención a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), las cuales, de acuerdo a especialistas, son sus mejores aliadas para tener una vejez digna.
Desde que una persona ingresa al rubro laboral tiene la oportunidad de generar recursos en su Afore, mismos que están basados en los cálculos relacionados con su salario; sin embargo, existe la posibilidad de ampliarlos aportando una determinada cantidad cada quincena o mes.
Destacó que una de las estrategias que se debe considerar para poder elegir la mejor opción es que la Afore cobre una baja comisión y genere el mayor rendimiento posible.
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) es la encargada de vigilar la correcta aplicación de las Afores, por lo que de manera constante emite recomendaciones a la población trabajadora, específicamente, para mejorar sus ahorros.
El doctor en Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana, Hilario Barcelata Chávez, aseguró que se debe generar la cultura del ahorro para poder lograr tener un retiro con recursos que permitan contar con una buena calidad de vida.
Recordó que el monto que se recibe depende del salario del trabajador, pero se cuenta con la posibilidad de aplicar el ahorro voluntario, mismo que puede ser en el periodo que la persona elija y el cual también generaría un interés.
Destacó que una de las estrategias que se debe considerar para poder elegir la mejor opción es que la Afore cobre una baja comisión y genere el mayor rendimiento posible.
“Las Afores ofrecen tasas de rendimiento por las inversiones que hacen con el dinero y cobran comisiones, entonces el mejor ahorro viene de saber elegir una buena Afore, lo que implica que cobre la menor comisión posible y genere el mayor rendimiento posible”, expresó.
Refirió que este fondo debería considerarse un beneficio a futuro, dado que los expertos en la materia señalan que el ahorro extra tendría que ser de un 10 a un 30 por ciento del ingreso con el que se cuenta.
“Considerar un porcentaje nos va a llevar a que cada vez que el salario se incremente también lo haga la cuenta de ahorro, se debe considerar que año con año debe aumentar un poco en términos de pesos para contrarrestar la inflación. Muchas personas no somo previsoras, por ello es que las pensiones sirven para forzar un ahorro porque de otra manera no se tendrían recursos al jubilarse”, expuso.
Lo anterior, dijo, es debido a que el monto que se obtendrá mensual corresponderá a un porcentaje del salario que se tenía en la etapa laboral, hecho que en la mayoría de casos no se considera.
Detalló que para calcular lo que se recibirá al jubilarse se puede considerar el monto que se deposita desde la empresa, la tasa de interés que está pagando la Afore y reducir la comisión que se cobra mensualmente.
"Si se depositan mil pesos cada mes y la tasa de interés es del 5 por ciento, estaríamos ganando 50 pesos, pero por comisiones se cobran 10 pesos, entonces quedan 40 pesos, al siguiente mes se tendrían 2 mil 040 pesos, lo cual calcula mes con mes y año con año, el monto anual se multiplica por 30 o 40 años para determinar cuánto se tendría y la cantidad que podrían recibirse con el retiro", explicó.
Recordó que las Afores están reguladas por la ley, por lo que no hay posibilidad de que los recursos se vayan a perder por malas prácticas.
"La legislación establece en qué puede la Afore invertir el dinero, teniendo prohibido hacerlo en tasa variable, no pueden hacerlo en la Bolsa de Valores, todas las inversiones deben ser a tasas fijas, con ello se quita el riesgo que pudiera haber por un mal comportamiento que pudiera hacer perder el dinero", comentó.
¿Están protegidos los recursos de las afores?
El abogado especialista en afores, Jonathan Chimal Cruz, indicó que estas tienen la ventaja de estar protegidas legalmente, por lo que difícilmente serán un ahorro que se pierda o no se reciba al momento en que se requiera.
Destacó que tiene más de 17 años demandando los recursos de Afores relacionados con jubilados del IMSS, de CFE o Telmex, aunque también se registran casos de viudos o viudas, así como de hijos mayores de edad que ya no tienen derecho a una pensión por parte del Seguro Social.
Puntualizó que a partir de la reforma del IMSS, registrada en 1997, las afores están a cargo de los trabajadores y lo que ahorren en su vida productiva, de ahí la importancia que tiene que conozcan los derechos que tienen.
Manifestó que una de las barreras que se tiene al momento de reclamar la Afore es la edad de la persona, ya que se establece que se deben tener 60 años de edad o en el caso de no reunir las semanas cotizadas se tendrían que retirar los recursos.
"Si un trabajador no cotiza desde los 40 años va a tener que esperar hasta los 60 para poder hacer el retiro de los recursos, muchas veces, por desconocimiento de la ley algunos trabajadores fallecen y no le informan a sus familiares, entonces los recursos quedan a favor del gobierno en caso de no solicitarse", expresó.
Mencionó que debido a que las afores tienen un rendimiento con los recursos entre menos conocimiento haya para recuperar los recursos, éstos se utilizan durante todo el tiempo que sea posible.
Pese a ello, aseguró que no hay manera de que las Afores puedan hacer uso ilícito de los recursos, debido a que cada trabajador tiene acceso a los estados de cuenta que le permiten conocer la cantidad que tienen acumulada.
Aunque existen muchas afores, recomendó afiliarse a una que esté administrada por alguna institución bancaria, las cuales generan mayor confianza.
¿Cuáles afores tienen observaciones?
En la ley se establece que cada trabajador que esté dado de alta en el IMSS o en el ISSSTE cuenta con una afore; sin embargo, los empleados independientes también pueden contar con una. Pese a que las instituciones bancarias son dueñas de muchas de ellas, las afores no son bancos ni aseguradoras.
En la primera mitad de 2022 la Consar registró más de 4 mil reclamaciones en contra de las Afores en México. El reporte de la Consar mide la cantidad de reclamaciones que se hicieron ante la Condusef contra las Afores, los números presentados corresponden a la cantidad de reclamaciones por cada 100 mil cuentas registradas.
Estas son las Afores que recibieron reclamaciones en el primer semestre del año: Principal, Pensionissste, InverCap, XXI Banorte, Profuturo, Inbursa, Sura, Azteca, Citibanamex y Coppel.
Invertir dinero puede verse como una salida de capital que se hace en el presente para mejorar la salud financiera personal y familiar en el futuro. Su objetivo es comprar un activo a un precio bajo y venderlo por un coste más alto. En el caso de las inversiones financieras, según la clasificación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), hay varias posibilidades que pueden ayudar al inversor a cumplir este fin:
Inversiones de renta fija:
Los productos de renta fija suelen ser una opción atractiva para las personas que no quieran riesgos en sus inversiones, aunque su rentabilidad potencial sea más reducida que otros productos financieros. Sus intereses pueden ser fijos desde el momento de la emisión hasta su vencimiento o estar referenciados a algún indicador como el Euribor.
Este tipo de inversiones se pueden clasificar según:
El plazo de vencimiento: el horizonte temporal establece si la inversión se va a realizar en el corto, medio o largo plazo. Escoger un periodo de tiempo determinado depende de los objetivos del inversor, del capital disponible y de su perfil de inversor.
El rendimiento: este concepto mide las ganancias en relación al coste de la inversión. Es decir, su rentabilidad. Según este factor, la clasificación se establecería en:
- Rendimiento explícito: con pagos periódicos al inversor en forma de intereses.
- Rendimiento implícito: con un pago único de intereses en el momento de la amortización.
El tipo de emisor: en el mercado se puede elegir entre varias opciones que se dividen, en función del tipo de emisor, en instrumentos públicos (Letras del Tesoro, bonos y obligaciones del estado, y deuda autonómica o de otros organismos públicos) o privados (pagarés de empresa, cédulas y bonos hipotecarios; bonos y obligaciones; bonos de titularización, etc.)
La CNMV avisa de que, aunque se trate de productos que suelen ofrecer poco riesgo, siempre hay que tener en cuenta factores como la posibilidad de insolvencia por parte del emisor, variaciones en los tipos de interés que se den en el periodo de la inversión o la falta de liquidez, entre otros, que pueden afectar al rendimiento de la operación.
Inversiones de renta variable:
Su principal característica es que, en el momento de la adquisición, no se conoce su posible rendimiento futuro. El motivo es que estas operaciones dependen de distintos factores. Un buen ejemplo de inversión en renta variable son las acciones de empresas, donde hay que tener en cuenta aspectos como la evolución de la compañía o el comportamiento de los mercados, que son muy sensibles a cualquier acontecimiento que pueda afectarles.
Cuando el inversor compra acciones, se convierte en dueño de una parte de la empresa y automáticamente adquiere una serie de derechos. Entre ellos, la obtención de dividendos cuando la empresa obtiene beneficios. Las personas interesadas en invertir en renta variable deben saber que deben hacerlo a través de intermediarios financieros, que son los que ejecutan las órdenes de compra y venta. Entre sus posibles riesgos, la CNMV advierte acerca de la incertidumbre asociada a estas inversiones y recuerda que no tienen plazo de vencimiento. Es decir, la operación finaliza cuando hay una venta de las acciones.
Fondos de inversión:
Se refiere a un instrumento de ahorro que reúne un patrimonio colectivo, formado por las aportaciones de un número variable de inversores. Estas aportaciones se invierten en diversos instrumentos financieros como pueden ser acciones, valores de renta fija, derivados o una combinación de estos y su gestión se encomienda a una sociedad gestora.
El objetivo de estos productos es mejorar la rentabilidad del ahorro. “Los ahorradores, a partir de aportaciones relativamente modestas, con las que llega a constituirse un patrimonio amplio, y a través de una administración profesionalizada, pueden acceder a los mercados monetarios y de valores, más rentables que los intermediados, aunque demasiado complejos e inciertos para el pequeño inversor”, explica un informe del Banco de España.
Antes de invertir en este tipo de productos hay que tener en cuenta factores como su volatilidad (posibles oscilaciones del precio respecto a su media), su duración y la estrategia de inversión, que ayuda a hacerse una idea del nivel de riesgo máximo y mínimo en el que puede ocurrir.
Productos híbridos:
Tienen algunos aspectos propios de la renta fija y otros de la renta variable. Los principales productos de este tipo son las participaciones preferentes y las obligaciones y bonos convertibles.
En el primer caso, según explica la CNMV, se trata de un instrumento complejo, “cuyo emisor, tratándose de una entidad de crédito, suele reservarse el derecho a amortizar las participaciones a partir de los cinco años”. La rentabilidad de las participaciones preferentes es fija, en un primer periodo, y variable durante el resto de vida del producto. Sin embargo, no está garantizada, “ya que queda sujeta a la existencia de beneficios distribuibles”, expone la CNMV.
En el caso de los bonos convertibles y/o canjeables, el titular tiene derecho a cambiarlos por acciones de la entidad emisora. Según la CNMV, “la diferencia entre canje y conversión estriba en que, en el primer caso, la transformación en acciones se realiza mediante entrega de acciones viejas que forman parte de la autocartera del emisor, mientras que, en el segundo, se entregan acciones nuevas”.
Productos derivados:
En el caso de estas inversiones, su valor depende de la evolución de los precios de otro activo subyacente. Los derivados constituyen un contrato, según explica BBVA Asset Management, con las siguientes características:
- Su liquidación se realiza en una fecha posterior.
- Se debe establecer un monto nacional objeto del contrato y las condiciones de pago.
- Dependiendo de si se ha celebrado en el mercado mostrador o la Bolsa de Valores local, se puede requerir o no una inversión neta.
Entre los tipos de productos derivados se encuentran los futuros, warrants, opciones, etc.
Productos estructurados:
Suponen la unión de dos o más instrumentos financieros en una sola estructura. Habitualmente, se trata de un producto de renta fija con uno o más derivados. Según su formato puede clasificarse en:
- Depósitos estructurados: con garantía de capital a vencimiento
- Fondos: con o sin garantía de capital a vencimiento
- Nota o Bono estructurados: con o sin garantía de capital a vencimiento
- Contrato Financieros: con riesgo de capital a vencimiento
Ante la gran variedad de opciones que existen, para conseguir acertar con el producto que se elija, lograr las metas financieras que cada uno se proponga y planificar el futuro, conviene dar estos pasos.
Factores económicos como la inflación y hasta la tasa de interés que aplica Banxico, la cual tuvo un aumento de 75 puntos base, inciden al momento de obtener un crédito o realizar inversiones. Una forma para invertir es a través de los Certificados de la Tesorería de la Federación o simplemente conocidos como Cetes.
Los Cetes son un instrumento de inversión del Gobierno de México y consisten en títulos o bonos de deuda pública, que se venden bajo un precio determinado, no generan ningún tipo de interés y se liquidan en una fecha determinada. Para invertir en estos sólo se debe crear una cuenta en la platafoma Cetes directo.
¿Qué tan confiable es invertir en Cetes?
Invertir en Cetes es bastante confiable, fácil y una de las mejores maneras de recuperar tu dinero con un extra, según explica Gianco Abundiz Cabrera, especialista en Cetes directo. Considera que esta plataforma representa el menor riesgo posible para el inversor y que el dinero crece "muy bien", inclusive en escenarios de inflación.
¿Por qué son seguros los Cetes? De acuerdo con el mismo especialista, estos certificados de la Tesorería cuentan con el respaldo del Gobierno de México; aparte de que permiten acceder a activos de alto valor -pues estos bonos se usan para financiar programas de infraestructura y programas sociales- todo con pequeñas cantidades de dinero.
Uno de los consejos a la hora de comprar estos bonos es hacerlo por debajo de su valor, según comentó Abundiz Cabrera, por ejemplo: si un Cete vale 10 pesos, el inversor debe adquirirlo a 9.75 centavos, para que así el gobierno devuelva los 10 pesos y la utilidad generadas por dicho certificado.
¿Cómo invertir en Cetes Directo?
Para adquirir CETES, una de las plataformas más confiables es Cetes directo, donde las personas deben crear una cuenta y así empezar a invertir; eso sí, tienen que contar con RFC y contar con un método de pagos como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) de Banxico.
Los Cetes se pueden emitir cualquier día y su fecha de vencimiento siempre debe ser un jueves. Estos títulos se pueden emitir hasta por un plazo mínimo de siete días, pero lo más recomendable y usual es que se haga por plazos de 28 y 91 días; en ninguno de estos casos se generan intereses.
BBVA México otorgó un crédito verde a Toyota Financial Services por 4,500 millones de pesos a un plazo de hasta cinco años, lo que le permitirá financiar cerca de 8,600 automóviles híbridos, que implicaría una reducción anual aproximada de 9,266 toneladas de CO2 a la atmósfera.
El banco detalló que se trata de la operación verde más grande que su negocio transaccional ha hecho hasta ahora.
Del 2021 a agosto del 2022, BBVA, a través de su banca transaccional, ha otorgado 16,250 millones de pesos en operaciones etiquetadas como sustentables en varios sectores del país. Los principales han sido: industrial, energía, financiero, transporte, farmacéutico y alimentos, entre otros.
Estos corresponden a distintos tipos de operaciones como son: créditos, cartas de crédito, y arrendamiento puro y financiero.
"Esta operación es, hasta ahora, la más grande que hemos realizado a través de nuestra banca transaccional en el sector automotriz para financiar autos híbridos; y cada vez estamos observando mayor interés por parte de las empresas de otros sectores para alinear sus estrategias e inversiones con sus objetivos sustentables”, comentó Álvaro Vaqueiro, director general de banca corporativa y de inversión de BBVA México.
En tanto, Ernesto Guzmán, director de finanzas de Toyota Financial Services, destacó que con el crédito otorgado por BBVA, seguirán creciendo sus operaciones para facilitarle a los clientes la adquisición de vehículos que contribuyan a la conservación del medio ambiente.
A la fecha, Toyota Financial Services México ha financiado más de 38,670 vehículos híbridos, lo que convierte su cartera, en la más grande de este tipo.
BBVA resaltó que esta operación se clasifica como verde, dentro del marco de productos transaccional sostenible, e impacta directamente sobre dos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), específicamente a los que corresponden a industria, innovación e infraestructura, y ciudades y comunidades sostenibles.
“Las operaciones de los clientes de la banca transaccional de BBVA México, podrán clasificarse como verdes, sociales o sostenibles, a través del marco de productos transaccionales, metodología que ha sido revisada y ha obtenido una opinión favorable por parte de la agencia de sostenibilidad DNV, e incluye productos como factoraje, cartas de crédito, crédito al proveedor y exportador, arrendamiento financiero, así como préstamos para capital de trabajo y cadenas productivas, entre otros”, señaló la institución.
Somos un corporativo de cobranza con mas de 35 años de experiencia especializado en moras tempranas a nivel nacional por vía telefónica, digital y de visitas en diversas zonas de la república y en cobranza judicial con presencia sureste del país.